Recuperarse de un accidente cerebrovascular suele implicar mucho más que recibir tratamiento médico. Para muchos sobrevivientes, el proceso continúa con rehabilitación, cambios en el estilo de vida y el apoyo constante de otras personas que comprenden su experiencia.
Recientemente, ABC-7 destacó las historias de sobrevivientes locales de accidentes cerebrovasculares que participan en el Grupo de Apoyo para Sobrevivientes de Accidentes Cerebrovasculares de UMC, compartiendo cómo este programa les ha ayudado a enfrentar la vida después de un accidente cerebrovascular.
La vida después de un accidente cerebrovascular
Cinco años después de sufrir un accidente cerebrovascular, el exenfermero Ed Aguilar continúa enfrentando desafíos importantes. En entrevista con ABC-7, Aguilar describió cómo cambió drásticamente su vida cotidiana tras el accidente.
“Pasé de caminar 20,000 pasos por turno a apenas poder caminar una milla ahora”, comentó.
Como muchos sobrevivientes de un accidente cerebrovascular, Aguilar también ha experimentado el impacto emocional de la recuperación, incluidos sentimientos de aislamiento.
“Cuando sufres un accidente cerebrovascular, te aíslas”, dijo Aguilar a ABC-7. “Las personas que pensabas que serían tu grupo de apoyo de repente desaparecen.”
¿Por qué cada minuto cuenta?
Para José Cabrera, sobreviviente de un accidente cerebrovascular, los síntomas aparecieron de manera repentina mientras hacía trabajo voluntario en un banco de alimentos local. Después de perder fuerza en un brazo, retrasó la búsqueda de atención médica porque no comprendía lo que estaba sucediendo.
Hoy, Cabrera anima a otras personas a reconocer las señales de advertencia de un accidente cerebrovascular y buscar atención médica de inmediato.
Los síntomas más comunes pueden incluir:
- Caída de un lado del rostro.
- Debilidad en un lado del cuerpo.
- Dificultad para hablar.
- Cambios en la visión.
- Pérdida del equilibrio.
Recibir tratamiento de manera oportuna puede mejorar los resultados y reducir el riesgo de discapacidad a largo plazo.
Actualmente, tanto Aguilar como Cabrera participan en el Grupo de Apoyo para Sobrevivientes de Accidentes Cerebrovasculares de UMC, donde pueden convivir con otras personas que enfrentan desafíos similares.
El grupo ofrece un espacio para la educación, el acompañamiento y el intercambio de experiencias, ayudando a sus participantes a sentirse apoyados durante todo su proceso de recuperación.
Además de ofrecer servicios de apoyo, UMC continúa fortaleciendo la atención de los accidentes cerebrovasculares mediante programas como su Unidad Móvil de Atención de Accidentes Cerebrovasculares, que permite a los equipos médicos evaluar e iniciar el tratamiento de los pacientes lo más rápido posible. Cabe destacar que, el 10 de junio, el Estado de Texas anunció un financiamiento adicional de $500,000 para ampliar el programa de la Unidad Móvil de Atención de Accidentes Cerebrovasculares de UMC.
Nuestra Unidad Móvil de Atención de Accidentes Cerebrovasculares es la primera de su tipo en la región y se encuentra entre los sistemas móviles de atención de accidentes cerebrovasculares más avanzados del mundo. Los habitantes de El Paso merecen la mejor atención, y UMC la está llevando directamente a la comunidad.
A través de servicios de rehabilitación, programas educativos y grupos de apoyo, UMC mantiene su compromiso de ayudar a los pacientes y sus familias a transitar el proceso de recuperación y mejorar su calidad de vida después de un accidente cerebrovascular.
Es importante monitorear su salud de manera regular para prevenir, detectar y controlar posibles riesgos. En UMC, nuestros profesionales de la salud están aquí para apoyar su bienestar integral. Llame hoy al (915) 521-7979 para programar una cita o visite umcelpaso.org para obtener más información.