A medida que el verano llega a su fin, muchas familias están ocupadas completando sus listas de pendientes para el regreso a clases. Entre comprar útiles escolares, organizar horarios y prepararse para un nuevo año escolar, es fácil pasar por alto algo importante: el examen físico deportivo de su hijo.
¿Por qué son importantes los exámenes físicos deportivos?
Un examen físico deportivo, también conocido como evaluación física previa a la participación (PPE), ayuda a determinar si es seguro que un niño o adolescente participe en actividades deportivas. El examen brinda a los profesionales de la salud la oportunidad de identificar problemas que podrían afectar la capacidad de un atleta para competir de manera segura.
Si su hijo planea practicar algún deporte durante este año escolar, no espere hasta el último momento para programar su examen físico deportivo. Los expertos en salud recomiendan realizar el examen varias semanas antes de que comience la temporada, lo que permite que su profesional de la salud tenga tiempo para atender cualquier inquietud que pudiera afectar la participación de su hijo. La American Academy of Family Physicians (AAFP) recomienda realizar la evaluación al menos seis semanas antes de la primera práctica, siempre que sea posible.
Aunque la mayoría de los niños reciben autorización para participar sin restricciones, la consulta también brinda la oportunidad de hablar sobre la prevención de lesiones, la salud general y cualquier inquietud que puedan tener los padres o los atletas.
¿Qué sucede durante un examen físico deportivo?
Un examen físico deportivo es diferente de un examen anual de bienestar, aunque ambos son importantes. Durante la cita, su profesional de la salud revisará el historial médico de su hijo y realizará un examen físico para ayudar a determinar si puede participar de manera segura en actividades deportivas.
La consulta puede incluir:
- Medición de la estatura, el peso, la presión arterial y la frecuencia cardíaca
- Revisión de la vista
- Evaluación del corazón y los pulmones
- Evaluación de la fuerza, la flexibilidad, la postura y las articulaciones
- Revisión de lesiones anteriores, cirugías, alergias o medicamentos
- Conversación sobre antecedentes de asma, afecciones cardíacas, conmociones cerebrales u otros problemas médicos
Si se necesitan pruebas adicionales o atención de seguimiento, su profesional de la salud puede orientarle sobre los siguientes pasos antes de que comience la temporada deportiva.
No espere hasta el último momento
Muchas escuelas requieren que los formularios del examen físico deportivo estén completos antes de que los estudiantes puedan participar en prácticas o competencias. A medida que se acerca agosto, las citas suelen llenarse rápidamente mientras las familias se preparan para el inicio del año escolar.
Programar con anticipación el examen físico deportivo de su hijo puede ayudarle a:
- Evitar dificultades para encontrar citas disponibles a último momento.
- Completar a tiempo la documentación requerida por la escuela.
- Atender cualquier problema de salud antes de que comiencen las prácticas.
- Darle a su hijo tiempo para recibir la atención de seguimiento recomendada, si fuera necesaria.
Planificar con anticipación puede hacer que el comienzo del año escolar sea un poco menos estresante. Ya sea que su hijo se integre a un equipo por primera vez o regrese para otra temporada, un examen físico deportivo es un paso importante para prepararse para un año de actividades deportivas seguro y exitoso.
Es importante monitorear su salud de manera regular para prevenir, detectar y controlar posibles riesgos. En UMC, nuestros profesionales de la salud están aquí para apoyar su bienestar integral. Llame hoy al (915) 521-7979 para programar una cita o visite umcelpaso.org para obtener más información.