La mayoría de las personas no piensan en las enfermedades crónicas hasta que ellas o un ser querido reciben un diagnóstico. La realidad es que muchas enfermedades crónicas se desarrollan gradualmente con el tiempo, a menudo sin síntomas evidentes. Por eso, el Día Nacional de las Enfermedades Crónicas sirve como recordatorio de que cuidar su salud hoy puede tener un impacto duradero en su futuro.
Aunque no todas las enfermedades crónicas pueden prevenirse, adoptar hábitos de vida saludables, recibir atención médica de rutina y detectar problemas de manera temprana puede ayudar a reducir el riesgo y mejorar su calidad de vida.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) definen las enfermedades crónicas como afecciones que duran un año o más y requieren atención médica continua o limitan las actividades cotidianas. Las enfermedades cardíacas, el cáncer, la diabetes y las enfermedades pulmonares crónicas se encuentran entre las principales causas de enfermedad y muerte en los Estados Unidos.
Enfermedades crónicas comunes
Las enfermedades crónicas afectan a millones de estadounidenses y pueden desarrollarse en cualquier etapa de la edad adulta. Algunas de las más comunes incluyen:
- Enfermedades cardíacas
- Diabetes tipo 2
- Presión arterial alta
- Colesterol alto
- Enfermedad renal crónica
- Asma y otras enfermedades pulmonares crónicas
- Artritis
Muchas de estas enfermedades se desarrollan lentamente y es posible que no causen síntomas hasta que ya hayan comenzado a afectar el organismo. Esta es una de las razones por las que los chequeos médicos regulares y los estudios de detección recomendados son tan importantes.
La prevención comienza con los hábitos cotidianos
La buena noticia es que adoptar hábitos saludables pequeños y constantes puede marcar una diferencia significativa con el paso del tiempo. Aunque factores como la edad y los antecedentes familiares no pueden modificarse, muchos de los hábitos que influyen en el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas están bajo su control.
Los CDC recomiendan varios hábitos saludables que pueden ayudar a prevenir o retrasar las enfermedades crónicas, entre ellos:
- Llevar una alimentación equilibrada con abundantes frutas, verduras, granos integrales y proteínas magras
- Mantenerse físicamente activo de manera regular
- Mantener un peso saludable
- Evitar los productos de tabaco
- Limitar el consumo de alcohol
- Dormir lo suficiente cada noche
- Encontrar maneras saludables de manejar el estrés
No es necesario adoptar todos estos hábitos al mismo tiempo. Incluso los pequeños cambios pueden acumularse y contribuir a una mejor salud a largo plazo.
Vivir bien con una enfermedad crónica
Si ha sido diagnosticado con una enfermedad crónica, no está solo. Muchas personas controlan con éxito las enfermedades a largo plazo con el apoyo de su equipo de atención médica.
Tomar los medicamentos según las indicaciones, asistir a las citas de seguimiento, mantenerse físicamente activo y adoptar hábitos de vida saludables puede ayudar a mejorar los síntomas y reducir el riesgo de complicaciones. Controlar una enfermedad crónica es un proceso continuo, y cada paso positivo puede marcar una diferencia.
En UMC, estamos comprometidos con ayudar a nuestra comunidad a mantenerse saludable mediante la atención preventiva, los estudios de detección de rutina y el tratamiento personalizado de las enfermedades crónicas. Si ha pasado algún tiempo desde su última consulta de bienestar, considere hablar con su profesional de la salud sobre los estudios de detección y servicios preventivos adecuados para usted.
Es importante monitorear su salud de manera regular para prevenir, detectar y controlar posibles riesgos. En UMC, nuestros profesionales de la salud están aquí para apoyar su bienestar integral. Llame hoy al (915) 521-7979 para programar una cita o visite umcelpaso.org para obtener más información.